Capítulo II: El
sueño cumplido
En el camino llevábamos música de Amaia en el carro y eso
hacía que me emocionara aún mas. Después de unos cuarenta
minutos de carretera llegamos a un lugar llamado “Hendaye”
ya en Francia. El equipo de Ritmoson Latino me decía que me
preparara por que cada vez faltaba mas poco. Me quedé con
José y Daniel en lo que el resto del equipo se daba a la
tarea de reunirse con Amaia y su gente para poder hacer la
entrega. Esperamos alrededor de una hora en un muelle, sentí
que cada minuto pasaba tan lento que ya no encontraba que
hacer para entretenerme, hasta que por fin vimos que Cynthia
y Hugo venían de regreso. Yo estaba segura que faltaban ya
segundos para poder ver a Amaia, pero no era así. Yo
pensando que las sorpresas ya habían terminado, me vendaron
los ojos y me subieron nuevamente al carro, manejamos por
unos veinte minutos siguiendo una camioneta que nos guiaba
por el camino hasta que llegamos a otro lugar de Francia;
San Juan de Luz.
Estacionamos el carro y cuando nos bajamos me estuvieron
escondiendo de calle en calle, a veces vendada y a veces sin
el vendaje. Yo ya no tenía ni la mas remota idea de lo que
estaba pasando, pero tenía un presentimiento de que mi
encuentro con Amaia se daría en unos cuantos instantes.
Después de caminar entre calles, nos acercábamos a un
restaurante muy céntrico. Sin querer vi que muchas cámaras
estaban rodeando a una persona; aunque no pude ver su cara
de inmediato supuse que se trataba de Amaia. No podía creer
que estaba a solo unos pasos de conocerla.
Me vendaron los ojos una vez mas, fue cuando supe que el
momento había llegado. José me pidió que me parara de
espaldas al restaurante al mismo tiempo que me decía: “Vas a
dar diez pasos hacia atrás, y cuando termines de darlos tu
sueño se va a ver hecho realidad”. Empezamos a contar; 10,
9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2….1. Voltee y tenia a Amaia justo
frente a mí! Me saludo y me abrazo y de inmediato fue como
si hubiera entrado en shock! No lo podía creer!

Después de tantas horas de viaje y tanto tiempo de espera
por fin estaba logrando mi sueño. José me presento con Amaia
y empezamos a platicar acerca de mis perros, lo bonito que
me pareció San Sebastian, etc. Después de platicar con ella
por unos minutos, se dio comienzo a la entrega. Tomé la
estatuilla y la puse frente a Amaia para que ella pudiera
tomarla al mismo tiempo que José la anunciaba como la
ganadora oficial.

Amaia la tomó con una sonrisa de oreja a oreja y yo seguía
en shock todavía, de verdad ha sido uno de los momentos mas
impactantes de mi vida. La felicité, la abracé y le dije que
era ella y nadie mas quien se merecía este reconocimiento.
Amaia observaba detenidamente la estatuilla y decía lo
agradecida que estaba con todos nosotros; sus fans por
haberle otorgado este importante premio.
Se unió José a nosotras, y entre los tres tomamos la
estatuilla, la levantamos y gritamos: “¡¡¡Orgullosamente
Latino!!!”.

Nos tomaron muchas fotos y Amaia dio nuevamente un mensaje
de agradecimiento. Después de esta emotiva entrega, nos
sentamos para seguir platicando con ella. Yo había llevado
desde México hasta Francia un póster gigante. Lo había
cargado por todos los aviones para que pudiera tener su
firma. Cuando le pedí que lo firmara, se sorprendió del
tamaño, le expliqué que ese póster ya tenía un gran
significado para mi y una vez que este estuviera firmado por
ella definitivamente iba a ser como un tesoro.

Preparé un regalo muy especial para Amaia días antes de
viajar. Traté de personalizarlo lo más que pude y sobre todo
llevarle cosas típicas de mi país. Le obsequié; tres vasos
tequileros con funda de piel que tenían grabado el nombre de
Amaia, fresas típicas de Irapuato, dulces típicos de la
región, un DVD del cual yo diseñe desde la portada hasta el
contenido del disco (incluía videos de sus presentaciones
mas recientes en México y el video que me había hecho
acreedora de entregarle este premio), entre otras cosas.
El haber compartido esos minutos con Amaia fue
definitivamente lo mejor de todo el viaje, ya que sentí que
quedó muy satisfecha con sus obsequios y eso me hizo sentir
satisfecha también a mi. Sobre todo porque me agradeció
varias veces el haberle hecho sus regalos. Sentí que todo lo
que se hice para lograr este viaje valió la pena por mucho.
Antes del viaje, estaba segura que Amaia era una persona muy
sencilla, pero ese día de verdad que se portó exageradamente
linda conmigo; firmo mi póster, mi disco, entre otras cosas,
me abrazó, platicó conmigo y nos tomamos muchas fotos.
Incluso me va a mandar un paquete con algunos regalos a mi
casa en México. Lo estoy esperando con muchísimas ansias.
Entrevistaron una vez mas a Amaia, preguntándole que pensaba
acerca de la manera en que se realizaba este premio. Ella
respondió que le parecía increíble que yo había tenido que
tomar tres aviones desde
México para poder verla. Cuando escuché que dijo mi nombre,
no pude contener mas las lagrimas de emoción y sobre todo
alegría y me puse a llorar. Ella se dio cuenta y me emocione
mas cuando escuché que dijo: “Ahora estoy viendo que Carmen
esta llorando y de verdad me parece increíble que pueda
provocar ese tipo de emociones en otra persona”. Me sentía
muy afortunada de estar ahí en ese momento, sobre todo
porque sabía que miles de personas morían por estar en mi
lugar. Es una experiencia que jamás en la vida podré
olvidar. Así como dice Amaia: “Ni puedo, ni quiero”.
Otra oportunidad que tuve, fue que pude conocer a su hermana
Idoia quien también se encontraba presente detrás de
cámaras. Las dos de verdad que son como dos gotas de agua e
incluso se veían muy lindas porque estaban peinadas iguales.

Por ultimo Amaia agradeció a mi y a Ritmoson Latino por
haber llevado a cabo este encuentro y finalmente llegó el
momento de la despedida. Fue un poco triste porque había
terminado el tiempo de estar con ella, al parecer ella tenía
otros compromisos que le impedían quedarse por mas tiempo.
Se tomo una foto mas conmigo y otra con el equipo de
Ritmoson Latino hasta que se marcho en la misma camioneta
que nosotros habíamos venido siguiendo. Se fue muy feliz,
todos notamos que ella había pasado un buen rato; y eso era
lo importante para mí y para todos.

Mis amigos de Ritmoson Latino me dicen que fue casi una hora
la que pude convivir con ella, yo de verdad sentí que habían
sido como unos quince minutos.
Al final de cuentas; ¿que les puedo decir? Me quedo corta
con las palabras de agradecimiento hacia Amaia y hacia
Ritmoson Latino. Experiencias como esta, solo se pueden
vivir muy pocas veces en la vida, es por eso que me sentí,
me siento y me sentiré afortunada y agradecida toda la vida.
Sobre todo porque este viaje estuvo llenó de emociones,
diversión, buenos momentos, conocí lugares increíbles, hice
nuevos amigos que hasta la fecha mantengo un poco de
comunicación con ellos y lo más importante conocí a Amaia y
no solo eso sino la manera en la que la conocí fue muy
especial tanto para ella por ganar un premio tanto para mi
porque era la primera vez que la veía, espero que nunca me
olvide y espero poder volver a verla algún día no muy
lejano. Así como espero poder regresar a visitar San
Sebastian.
Llegué a Irapuato, México el miércoles 3º de Junio. Lo
primero que hice fue mandar enmarcar mi póster y lo colgué
en mi oficina, ahí paso la mayor parte del día, además de
que me encanta la idea de que todo el mundo lo pueda ver. Si
antes ya era fan de Amaia ahora no se que le siga porque
cada día que pasa me gusta más y más su música.

Texto y fotos: Carmen Arredondo
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El comienzo de un sueño